Argentina 1950-2004: el basquet tambien es cultura

Los exitos deportivos del basket argentino no han recibido a lo largo de la historia la importancia que se merece, la misma que el Estado le otorga al futbol. Aqui la nota.

Alguien sale a las calles de Buenos Aires un domingo a la tarde. Totalmente desierto, salvo unos pocos transeuntes que todavia estan haciendo cola para entrar a la cancha. Don Manuel, el peluquero, le pregunta a uno de sus clientes como va a ser la alineacion de Boca. En las casas estan todos apiñados frente al televisor, y los que no, mantienen religiosamente pegadas sus orejas a la radio AM de turno o la "ñata" contra el vidrio en bares atiborrados de clientes, discutiendo por un gol mal anulado por un off-side que no existio; si el volante central colabora o no con el enganche, si el centrodelantero fallo un penal por ser "pecho frio", si a la hinchada visitante lo persigue la Federal o si se fueron al descenso.  El vocabulario de los argentinos esta atiborrado de palabras vinculadas directa o indirectamente al futbol, esa gran pasion de multitudes. No hay medio periodistico que no cubra en mayor o menor medida los mas de sesenta partidos que se disputan por fin de semana. Los lunes a la mañana, en la version impresa, y los domingos a la noche, en la pantalla chica, admirando y emulando a relatores famosos que no por serlo ya caen en lo estrictamente comercial y parafraseando lugares comunes del deporte.  Y lo que es peor: no hay escuela de periodismo deportivo que sea ajeno a esta realidad.

El futbol es una cuestion de Estado, en el sentido que, en terminos de interes publico, determina el statu quo del panorama deportivo del pais. Los demas deportes, queramoslo o no, no revisten la misma importancia, aunque deberian. El basquetbol, puntualmente, tuvo su oportunidad de oro tras el titulo obtenido en el primer Mundial de la especialidad celebrado en Buenos Aires en 1950, aquella final celebrada ante 22.000 personas en el Luna Park donde Argentina le gano a Estados Unidos por 64-50 (la celebracion posterior paso a ser conocida como la "noche de las antorchas"). El seleccionado nacional, a pesar de ser amateur, tuvo tres meses previos para prepararse, y tuvo el apoyo explicito del Estado. Esa misma base de preparacion fue la que obtuvo ademas la medalla de plata en los primeros Panamericanos -Buenos Aires ‘51-, el oro en la Universiada de Dortmund’52 y ese mismo año el cuarto puesto olimpico en Helsinki –perdiendo ante Uruguay por la medalla de bronce-. La Revolucion Libertadora del ’55 corto de cuajo toda esa proyeccion, ya que la suspension de por vida a aquel plantel   destruyo por completo un modelo deportivo, y lo que es peor: instalo en el imaginario colectivo la percepcion de que el deporte de la canasta es minoritario. Un daño que se reparo muchos años despues y solo en parte, gracias a la Liga Nacional y a los jugadores surgidos de ella, entre ellos a la llamada "generacion dorada".

Por cierto. En Atenas 2004 se logro algo obtenido previamente solo por tres paises, Estados Unidos, Union Sovietica y Yugoslavia, estos dos ultimos ya extintos: ni mas ni menos que una medalla de oro olimpica. No es suficiente merito deportivo como para que el Estado le de apoyo masivo? Mas alla de los intereses, el basquetbol, que tanta gloria le dio al pais, tambien es cultura, y tan buena es como la del futbol: solo que los codigos que se manejan son diferentes. Ojala sea el dia en que terminos como triple sobre la bocina, pick and roll, o pase de faja, se puedan escuchar en la calle en igualdad de condiciones.  


Matias Barmat

Lecturas: 323 - 2011-08-12